Proyecto empleo para las mujeres

La dignidad de las mujeres en Mali depende de sus oportunidades para desempeñar un empleo. Este proyecto, ya finalizado, incluyó actuaciones diversas para ayudar a chicas del colegio Religieuses de Marie Immaculée de Bamako a realizarse y a independizarse económicamente.

Una de las actuaciones consistió en micropréstamos a las chicas que cursaban corte y confección, para facilitarles el acceder a máquinas de coser. De este modo facilitamos que pudieran desarrollar una actividad profesional en su poblado, que les permitiera su sostenibilidad y autonomía. Además pudieron a su vez enseñar el oficio a sus compañeras del poblado que no podían acceder al colegio en Bamako.

Otra de las actuaciones fue una escuela de cocina. El objetivo fue formar a las chicas para que pudieran encontrar trabajo como cocineras, o montar su propio negocio. Las chicas recibieron formación en seguridad e higiene, preparación de los alimentos, cocina local, nociones de cocina occidental, y pastelería. Los cursos incluyeron muchas clases prácticas, en las que las chicas preparaban platos que ellas mismas consumían.

Qué hicimos
Abril 2014

Pusimos en marcha el proyecto.

Julio 2014

Conseguimos recaudar los fondos necesarios (880 euros) para prestar dinero a las ocho chicas que habían acabado el curso de corte y confección. En septiembre las chicas firmaron el micropréstamo, y con esto se les entregaron las máquinas de coser. También les entregamos una pequeña cantidad en metálico para que pudieran comprar hilos, tejidos, y demás material que les fuese necesario para iniciar su actividad profesional.

Octubre 2014

Una de las chicas consiguió devolver el préstamo. Y a petición de las religiosas decidimos ayudar a otra de las chicas, Geneviève, a alquilar durante un año un local donde instalarse, aunque finalmente se consiguió que la contrataran en un taller de costura.

 

Noviembre 2014

Recibimos la propuesta de sor Yvette para el proyecto de la escuela de cocina. Puedes leer aquí el mensaje que nos envió (en francés).

 

Enero 2015

Nos reunimos con sor Yvette para concretar el proyecto de la escuela de cocina (detalles).

 

Marzo 2015

A la espera de conseguir fondos para poner en marcha el curso, las chicas empezaron a recibir las primeras nociones de cocina, usando unos hornillos de carbón y cocinando en el patio de la residencia.

 

Septiembre-octubre 2015

Estuvimos preparando el contenido del curso y buscando material didáctico, tarea no trivial teniendo en cuenta el muy bajo nivel de alfabetización de las chicas. Para ello contamos con el apoyo de la Escuela de Formación Profesional del colegio San Ignacio. Para las clases prácticas, buscamos la colaboración de restaurantes, industriales y amas de casa con grandes conocimientos de cocina.

 

Noviembre 2015

Se inició el primer curso de cocina, de una duración de 8 meses, con quince chicas inscritas de entre 18 y 22 años. Las clases se estructuraron en: seguridad e higiene, preparación de los alimentos, cocina local, nociones de cocina occidental, y pastelería (ésta tiene un enorme éxito entre las chicas). El curso incluía muchas clases prácticas, en las que las chicas preparaban platos que ellas mismas consumían. La profesora que contratamos, la srta. Jeannette Dackono, es titulada en Hostelería y cocina y tiene estudios en Ciencias de la Educación. El material necesario (cocina, horno, nevera, utensilios, etc.) se adquirió gracias a una donación de la Fundación de la cadena de restaurantes Tragaluz, que además financió el sueldo de la profesora.

Enero 2016

En nuestro viaje pudimos comprobar que las 15 chicas del curso de cocina estaban muy motivadas, y que la profesora estaba haciendo un gran trabajo. Las religiosas iniciaron la venta de algunos productos elaborados en el curso, como pasteles y helados.

 

Abril 2016

La escuela de cocina seguía su curso, con unas chicas cada día más motivadas. Dos de los grandes hoteles de Bamako, el Uomo y el Azzalai, aceptaron colaborar en el proyecto acogiendo en verano a unas cuantas de las chicas para realizar prácticas.

 

Junio 2016

En nuestro viaje de mayo, asistimos a la fiesta de final de curso del aula de cocina (fotos). Once chicas recibieron su diploma, y dieron un pequeño discurso de agradecimiento. Las alumnas aplicaron los conocimientos adquiridos a la preparación de un exquisito menú que degustaron numerosos invitados. Algunas habían empezado ya una estancia en los grandes hoteles de la ciudad que aceptaron colaborar en este programa de formación. Preparamos el siguiente curso (para octubre). Introducimos algunas mejoras aprovechando la experiencia del curso que acababa de terminar. En el primer curso invertimos un total de 3.200 eur, y presupuestamos 3.000 para el siguiente.

 

Octubre 2016

Empezó otra edición del curso de cocina, esta vez con 19 chicas inscritas. Para este nuevo curso previmos una inversión de unos 4.000 eur, incluyendo la compra de material y productos, el sueldo de la profesora, etc. Los directores de los hoteles de Bamako donde las chicas del curso anterior hicieron un stage de cuatro meses este verano estaban muy satisfechos con la experiencia, y nos dieron algunos consejos para mejorar la formación de las chicas. La mayoría de ellas decidieron establecerse por su propia cuenta en el sector del catering, dado que los salarios que se pagan en hostelería son muy bajos (30-40 eur/mes). La especialización en pastelería fue la opción más elegida. Por otro lado, los préstamos que concedimos más de un año atrás a las chicas del curso de corte y confección dieron su resultado: todas ellas, excepto una, consiguieron devolver el préstamo o una parte de él. Otras dos chicas nos solicitaron un crédito de unos 400 eur para poder establecer un taller de moda. Y otras 5 chicas que también querían establecerse como costureras solicitaron el préstamo para la adquisición de una máquina de coser.

Enero 2017

La profesora del curso dejó su cargo por motivos personales. Un profesor la sustituyó.

Mayo 2017

El curso de cocina seguía en marcha. Seguíamos financiando el profesor del curso, pero ya casi no necesitábamos aportar dinero para la compra de material, puesto que las chicas conseguían cubrirlo con la venta de los pasteles y pastas que elaboraban.

Febrero 2018

Seguíamos ayudando puntualmente a chicas del colegio que, tras finalizar sus estudios, deseaban emprender su propio negocio. Dimos por finalizada nuestra participación en la escuela de cocina: los servicios de catering que ofrecían las chicas ya eran suficientes para financiar el curso.

Finales 2018

Dimos por finalizado el proyecto y nuestra colaboración con el colegio de las religiosas.

Ecos de Mali