Kanso

Kanso es un pequeño poblado de 800 habitantes, uno de los más antiguos de la comuna rural de Niéna (Ganadougou), situada en la región de Sikasso, la de más al sur de Mali. La población está formada por bambaras y peulhs, dos etnias que conviven en perfecta harmonía y que mantienen muy buenas relaciones con los poblados vecinos.

Kanso está situado en el borde de una vasta planicie, inundable durante la estación de las lluvias, donde dos ríos forman lagos. Es una tierra muy apta para el cultivo de arrozales, aunque no está explotada. La actividad principal de la población es la agricultura, con algunas actividades secundarias que les permiten obtener algunos ingresos adicionales.

Kanso no dispone de escuela ni de centro de salud. Sí los hay en Bazana, un poblado vecino. No obstante, el río y la vasta zona pantanosa que separan Kanso y Bazana dificultan mucho los desplazamientos entre los dos poblados, sobre todo para los alumnos y para las mujeres que van a dar a luz. Nougomé es otro poblado próximo que tiene escuela, aunque también separado por un río.

Las mujeres de Kanso realizan algunos trabajos de horticultura en la llanura, pero de forma muy limitada debido a que no disponen de un perímetro cercado que impida el paso de los rebaños en libertad. Si consiguiesen desarrollar esta actividad podrían aprovisionarse de vegetales (tomates, cebollas, berenjenas, coles, etc.) que podrían además vender en los poblados vecinos y en el mercado de Niéna.

 

La zona es rica en vegetación, y en los alrededores del poblado hay numerosos árboles de karité y mangos. Las mujeres recogen nueces de karité para producir jabón para uso propio. También las malvenden a comerciantes (venidos principalmente de Burkina Fasso) que las destinan a la producción de crema de karité, muy valorada para la fabricación de cosméticos. Para la producción propia, las mujeres usan métodos tradicionales que requieren un gran esfuerzo. Una máquina de descascarillado supondría un gran avance para ellas, ya que les permitiría mejorar la calidad y cantidad de la manteca producida.

El principal problema de Kanso es la educación. Para ir a la escuela de Bazana, los niños deben recorrer cada día 5 km a la ida y a la vuelta, vadeando el río. Los horarios de la escuela son por la mañana de 8 a 12h, y por la tarde de 15 a 17h. Al no haber cantina escolar, los alumnos deben llevarse la comida de casa. El cansancio debido a la distancia a recorrer, y el regresar tarde a casa, afectan mucho al rendimiento escolar de los niños. Los casos de abandono son numerosos, y la situación desmotiva a los padres a inscribir a sus hijos en la escuela. Sólo un 10% de los niños en edad escolar está escolarizado. Por ello, la gente de Kanso considera una necesidad imperiosa disponer de una escuela propia.

 

Otro problema de la zona son las minas de oro que hay a 50 km de Kanso. Trabajar en la extracción de oro se ha convertido en la actividad principal de la gente durante la estación seca, provocando el abandono de las actividades agrícolas. Además, muchos padres dejan que sus hijos vayan allí a ganarse la vida, a pesar de las malas condiciones de trabajo que sufren los mineros.

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